lunes, 28 de febrero de 2011

EXTRANJEROS, SÍ; CANARIOS, NO

Excmo.Sr. Presidente
del Gobierno de Canarias:

Hace algún tiempo, hablando con un señor nórdico, le pregunté en plan de broma (él se lo tomó en serio) en que paraíso fiscal tenía depositado su dinero. Me contestó que en Suiza ya que en su país se pagaba demasiados impuestos. Yo le sugerí que a cambio deberían tener mayores prestaciones. Me dijo que no, quela operación que se hizo aquí, en su país le costaba mucho dinero, pero que aquí le salía absolutamente gratis. ¿Por qué no acorta usted la ayuda a los extranjeros como hace con la Prestación Canaria de
Inserción (PCI)? Porque es un derecho fundamental, ¿verdad?. En el artículo 34 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea están recogidos ambos derechos. Pero los canarios pobres somos unos vagos y unos pícaros; los ciudadanos europeos de otros países son, en cambio, sujetos de derechos. A los canarios desfavorecidos se les puede limitar las prestaciones, algo que no se hace en el resto de las comunidades de Estado, pero en la Comunidad Canaria, si.

En el resto de las comunidades el plazo de duración de las ayudas llevan incluidas estas palabras: "las ayudas se mantendrán mientras persista el estado de necesidad que dio origen a la concesión de la prestación". Aquí a partir de los dos años se le puede privar de la ayuda, sin escuchar a perceptor ni tener en cuenta su edad, estado de salud, etc.

Les expongo otro caso: Hace unos diez años, estaba yo en la cola de Cáritas para solicitar un plato de comida en condiciones vejatorias y escuché la conversación que mantenía un marroquí con un canario. Estaba en aquellos momentos en auge el problema de las pateras y el marroquí que hablaba perfectamente español recriminaba al canario con estas palabras: "Ustedes piensan que nosotros venimos en pateras porque nos estamos muriendo de hambre, pero están equivocados. Yo, en Marruecos, tengo mi casa, tengo también mi comida, pero yo quiero conocer mundo". Personas como ese marroquí vienen aquí, y gracias a las ONG como la Cruz Roja acceden a ayudas que a los canarios se nos niegan. Simplemente por ser extranjeros.

Quiero exponerle estos dos casos como queja de la discriminación que sufrimos los canarios en nuestra propia tierra. Los canarios sin recursos son vistos por los poderes públicos como unos vagos y pícaros.Pero se trata de una excusa para negarles cualquier ayuda. Los trabajadores sociales que son quienes deberían denunciar estas injusticias tienen pavor por miedo a las represalias. Algo que comprendo porque corren peligro sus puestos de trabajo. Pero el que yo los comprenda no significa que los apoye porque yo soy un afectado.

Usted, señor Rivero, no puede sentirse de ninguna manera satisfecho de la manera
que se trata a los canarios sin recursos en comparación con las ayudas que reciben los extranjeros comunitarios y no comunitarios.

Privar a una persona sin recursos de una prestación significa que esa persona no
puede disponer de dinero ni siquiera para comprar un bonoguagua para trasladarse en
caso de urgencia.

Piense usted que el necesitado es en potencia un gran creador de empleo. ¿Cuántos trabajadores sociales viven gracias a la existencia de esas personas sin recursos que a cambio no reciben nada?

Quiero dejar claro que no soy militante de ningún partido, sólo soy uno de los muchos ciudadanos sin recursos que malviven en la Comunidad que usted preside.

Me he dirigido a usted en muchas ocasiones sin recibir ninguna respuesta convincente.
Ahora he optado por publicarlo en un blog. Espero que esto sirva para algo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario